UN POCO DE HUMOR: Chistes cortos

Queremos poner “un toque de humor” a la vida, con estos chistes que hemos seleccionado entre todos. Esperamos que os gusten. Seguro que unos más que otros. El arte de contar chistes, tiene su gracia…y es una forma de practicar el lenguaje oral y la desinhibición, entre otras cosas.

 

-¿Cuál  es el colmo de…?

-¿Cuál  es el colmo de un gallo?

Que se le ponga  la carne de gallina.

-¿Cuál es el  colmo de un camello?

Vivir toda la vida jorobado.

-¿Cuál es el colmo de un ferroviario?

Poner  un guarda-agujas en casa de una modista.

-¿ Por qué los de Lepe…?

-¿Sabes por qué los de Lepe no les dan agua a sus vacas?

Para que las vacas den leche en polvo.

– ¿Sabes por qué en Lepe no  hay peluquerías?

Porque los de Lepe dicen que están hartos de que les tomen el pelo.

¿Sabes por qué los de Lepe plantan cebollas en la carretera?

Porque van bien para la circulación.

-¿Sabes por qué los de Lepe toman su cuarto café en vaso?

Porque el doctor les ha dicho que tomar más de tres tazas es peligroso.

-¿Sabes por qué los de Lepe no beben leche fresca?

Porque no les cabe la vaca en la nevera.

 

-¿Qué le dijo …?

-¿Qué le dijo el zapato al betún?

¡Cuando te destapas me pones negro!

– ¿Qué le  dijo una gata a una escopeta?

Los dos tenemos gatillos.

-¿Qué le dijo un zapatero a un ciempiés?

¡Quién tuviera clientes como tú!

CUENTOS INVENTADOS: Rufus y el misterio de Frida super multicolor.Capítulo III

 Después de haber caminado un rato, de repente se oyeron unas voces que decían: ¡¡¡A COMER!!!

Los dos sabían que eran sus madres, pero no querían dejar el misterio a medias. Rufus le explicó que tenía que irse a comer porque si no su madre le iba a castigar. Ella también se fue a comer. Mientras se alejaban, Frida le dijo:

– ¡Come rápido!, por favor.

-Comeré como un rayo si hace falta, le contestó.

No había pasado media hora cuando los dos amigos ya estaban juntos otra vez. Frida no se esperaba que fuese a llegar tan pronto, pero así fue mejor porque seguirían antes con el misterio.

Mientras caminaban oyeron un gran grito agudo que decía: ¡¡¡SOCORRO!!!

Rufus dijo:

– Viene del pajar.

Frida angustiada le contestó:

-Pues vamos, date prisa.

Los dos corrieron lo más rápido que pudieron y al llegar descubrieron que Flúor, el chotito que había nacido hacía mes y medio, estaba en peligro. Dos alpacas gigantes le iban a caer encima y no podía moverse porque se había hecho un esguince.

– Yo me quedo aquí, dijo nerviosa Frida.

– Yo iré a avisar a alguien mayor, contestó Rufus.

– ¡Vale, date prisa!

– ¡Correré tan rápido como un tren!

Como Rufus tardaba mucho y las alpacas estaban a punto de caerse, Frida no tuvo otro remedio que entrar en acción y mientras corría como un correcaminos cogió a Flúor y le sacó de allí  inmediatamente.

A poco tiempo de lo que había sucedido, llegó Rufus con Liqui, la vaca con más años de la vaquería. Dijo nerviosa:

-Menos mal que no ha habido heridos.

Contestó Rufus: Si, menos mal.

Liqui llevó a curar a Flúor y los dos amigos siguieron caminando intentando descubrir por qué Frida es super multicolor.

Gabriel Guerra López

CONTINUARÁ….

CUENTOS INVENTADOS.La planta mágica.Capítulo IV

4. EL CUMPLEAÑOS DE CLAUDIA.

Mañana es el cumpleaños de Claudia y lo quiere celebrar con todos: con sus amigos, su familia y con la planta. Claudia les envía una invitación.

Hola chicos: mañana es mi cumple, y quiero que vengáis. Empezaremos sobre la 15,30 h y terminaremos más o menos a  las 19:30. Nos lo pasaremos bien  con los juegos que he preparado para todos.                                                                                                           Telf.: 66654387                                                                                                                     Os espero, no faltéis.

 Después de escribir la invitación, Claudia salió corriendo de casa ha  echar las invitaciones en los buzones. Cuando llegó a casa la planta le preguntó que a donde había ido tan deprisa y corriendo. Claudia le explicó que mañana es su cumpleaños y tenía que ir a echar las invitaciones en los buzones. Cuando Claudia se fue as u habitación la planta se quedó un poco triste porque no sabía qué regalarla. La planta estuvo pensando y pensando y pensando, hasta que se la ocurrió regalarle una cosa fantástica.

La planta no le quiso decir nada hasta que llegara mañana.

Hoy ya era el cumple de Claudia y todos sus amigos le dieron sus regalos y sus hermanos, y sus padres, solo faltaba la planta. Claudia le preguntó que si no tenía ningún regalo para ella. La planta dijo que sí pero, no se lo podía dar ahora porque estaba en otro lugar cerca de donde estaban celebrando el  cumple.

Entonces fueron y el regalo era…. ¡UNA COMBA!

El regalo que quería Claudia desde hace mucho tiempo era una comba para poder saltar con sus amigas. Claudia se alegró mucho porque no le había dicho que quería ese regalo. La planta le explicó que le  había leído el pensamiento y supo qué regalo quería.

FIN DEL 4º CAPÍTULO.

CONTINUARA…

Vanesa Hernández

 

CUENTOS INVENTADOS. Los misterios de Magau. Capítulo III

Capítulo 3: El misterio del libro mágico

Un día que Magau paseaba, una bruja espantosa,  con el pelo despeinado, con la cara verde, ojos gigantes multicolores, con una escoba que se cruzó con él, le dijo:

-¿Puedes buscar mi libro favorito?

–  ¡Sí ¡¿Dónde lo perdiste?

-En mi visita a Montreal (Canadá)

-¿A Canadá  tengo que ir? ¡Pues cogeré el tren de alta velocidad!

–  Adiós, te avisaré cuando  lo encuentre

Compró  los billetes y se fue en el tren donde se encontró a su amigo y le dijo :

-¿Puedo ir contigo?

-¡Sí!

– Tengo un GPS. Nos ayudará a resolver el caso. Está ahora mismo en la cueva Catachor  ¡Venga  vamos allí!

Descubrimos la cueva donde había un cofre gigante, lo abrimos con una horquilla y entramos. Cogimos el libro, se cayó la parte de arriba y nos tapó la salida, pero dejó descubierto el techo por donde pudimos salir.

El libro ya viene  en el tren.

Al llegar, Magau le dio el libro a  la bruja Bastudor, que le esperaba para cenar en su casa.                                                                                                       

-Es que mi mono Ramón prepara un potaje que te chupas los dedos.

Cuando terminó, se retiró para descansar un par de años.