CRÓNICAS DESDE GUATEMALA:4ª

21 de junio de 2015

4ª CRONICA, DESDE EL PAIS DE LA ETERNA PRIMAVERA Y LA TIERRA DEL QUETZAL
(Id al final del texto y leed la nota)


Querida familia, queridos amigos y amigas: No sé si antes de viajar para España, me dará tiempo a escribir otra Crónica. Ya me voy pronto para allá y tendremos ocasión de “platicar”, de que me preguntéis sobre la experiencia vivida y de contaros muchas cosas. ¡Y de ver todas las fotos que queráis!
En otros momentos os he transmitido situaciones duras, menos de las vividas porque a pesar del dolor hay mucha vida y a distancia se puede caer en subrayar lo que siendo real, no es todo en Guatemala.
Hoy quiero contar en tono “festivo” algunas situaciones vividas, y mi camino en el aprendizaje de una lengua que, aunque creemos que conocemos, requiere un cierto ejercicio para retener palabras y expresiones y captar el significado de ellas.
En medio de las actividades cotidianas, de vez en cuando surge alguna anécdota como la de un día que fui a Antigua. Recorriendo el mercado con Sheny, quise probarme un huipil (también se puede escribir güipil) que es una camisa amplia de algodón, adornada con bordados típicos. Como no había dónde mirarme para ver cómo me quedaba, me acerqué a un carro (coche) con los vidrios polarizados (cristales oscuros) y cuando ya me iba, escuché una voz que decía: le queda muy bien. Era el señor que estaba dentro del coche que bajó el cristal para darme su opinión. Yo no sabía qué hacer ni qué decir, a parte de reírme un montón, le dije: ¡Ay, disculpe! No recuerdo lo que me dijo el señor, pero él también se rió y creo que se lo pasó bien.
Con el tema del vocabulario, nos reímos mucho en la refa (refacción o tentempié que tomamos a media mañana) y en la hora de la comida. Es el momento en que yo repaso palabras y expresiones aprendidas, descubro otras nuevas o cuento algo que me ha pasado como cuando una “patoja” me dijo no se qué de un pichel. Yo creía que era alguna comida que le habían dado para que llevara al lugar donde comemos. Le pregunté si venía a traerlo y dijo que no, que a llevárselo para la refa de los niños. Yo miraba, ella señalaba, yo seguía mirando hasta que me señaló una jarra. Aquí es un pichel. Ya le aclaré cuando la agarró o tomó, que en España le llamamos jarra.
Otro día, Evelyn en casa me dijo “que iba a cenar de una vez”. Yo no me maginaba que se pudiera cenar de 2 ó 3 veces y creo que ella vio mi cara de sorpresa o yo le dije algo, y me aclaró, hasta que entendí, que ya iba a cenar. Otras veces para decir algo que van a hacer en ese momento dicen “de repente”. Ejemplo: “de repente voy a ir a la biblioteca”
Y no os imagináis el lío con mirar y ver. En Guatemala, te pueden decir “que se te mira muy bien” traducción: que se te ve muy bien o que ayer no te miré en toda la mañana; es decir que no nos vimos.
Tengo dentro de mí el soniquete de “pase, seño; adelante…” cuando llegamos al Proyecto por las mañanas. En el mercado también se escucha: “adelante, pase seño, ¿qué busca?, pregunte…”
Si vienen a Guatemala (quiero decir si venís a Guatemala) y queréis decirle a alguien que no se preocupe, tenéis que decirle: “no tengas pena”
Todavía nos reímos cuando recordamos lo que Irma nos dijo hace unos días, cuando Janet comentó que su hijo al nacer pesó… (no recuerdo cuántas libras, ni a cuánto equivale una), pero expresaba que el niño estuvo muy bien de peso. El niño de Irma fue prematuro y pesó poco: “nació pellejudo”. Ese mismo día estuvo mirando al segundo piso para ver si nos veía a Angélica o a mí que trabajamos arriba y nos dijo que estuvo “pescueseando”; ¿adivináis qué estuvo haciendo? Pues muy sencillo: estirando el cuello o sea el pescuezo. Conclusión: pescueceando, que cambiando la c por la s da como resultado la palabra anterior.
Irma es la secretaria y cuando la saludo por las mañanas: Buenos días, Irma, ¿cómo amaneciste? (esto lo he aprendido aquí) me responde:” Bien bendecida”. A mí me parece muy bonito y a veces me adelanto a decirle que si amaneció bien bendecida y que cuando vuelva a España me voy a acordar de esta expresión. Ella dice que me va a seguir bendiciendo todos los días.
Si escucho: “primero Dios” ya no me sorprendo porque sé que quieren decir: “Si Dios quiere”. Por ej. : ¿Nos vemos mañana? Y me dicen: Primero Dios. O “mañana, primero Dios, haré tal cosa…”
Realmente parece que hablamos la misma lengua, pero mi esfuersito estoy hasiendo para aprender. Yo no seseo porque me resulta extraño. Sólo, en algún momento lo hago con los niños y con algunas palabras para que me entiendan: ¡escriban en el pisarrón”! cuando tienen que escribir en la pizarra. El vosotros aquí no se usa. En su lugar se usa ustedes, aunque uno se dirija a niños pequeños. Al decir zapato les digo “sapato” que por cierto se escribe con “seta” y hablando de seta, en los autodictados he tenido que quitar la palabra seta porque para ellos son hongos y claro, no me sirve para escribir palabras con la letra t.
En algún momento me he sorprendido diciéndoles “mi corazón lindo” que es el sustituto del “mi niño” de Avila y que ellos entienden mejor. De todas formas también les digo: “Mi niño” y como va con cariño, creo que lo entienden.
A veces pienso que si mi abuelo Pablo oyera hablar de carro y de la cuadra, se sorprendería extraordinariamente. ¡La cantidad de veces que en mi pueblo íbamos al río cuando éramos pequeños en el carro de mi abuelo! Para uncir el carro sacaba a los animales de la cuadra. ¡Nada que ver con lo que aquí significa! En eso sí que tengo mucho cuidado porque si digo que vamos en coche, resulta que vamos montadas en un cerdo. (Coche igual a cerdo) y os podéis imaginar las carcajadas. Muchos sabéis que cuadra sería lo equivalente a una manzana de casas.
La palabra hueco, es mejor que no se me escape. Sé que tengo que decir: Aquí hay un espacio, un sitio… De todas formas a veces “se mete la pata” sin querer. Os cuento lo que me pasó un día. En un documento de trabajo que entregué a las maestras del PAE (ya os he contado en otro momento que significa Programa de Apoyo Escolar, pero por si acaso no lo recordáis o no habéis tenido ocasión de leer la Crónica en la que lo contaba), y refiriéndose a un ejercicio para hacer con los niños, ponía literalmente: “tome un tubo hueco”… Lo estábamos leyendo juntas y vi que una de las maestras lo leyó no sin cierta sonrisita, acompañada de las de sus compañeras. Les aclaré que no me había dado cuenta de cambiarlo (porque yo ya sabía lo que aquí significa) y les expliqué que en España se puede usar sin problema.” De todas formas tachen hueco y pongan vacío”, les dije.
Si participamos en algún curso o actividad, para identificarnos y que los demás sepan cómo nos llamamos, nos dan, como en España, unos cartelitos para poner nuestro nombre. La diferencia es que aquí se llaman “gafetes”.
En España una playera es una zapatilla de lona con suela de goma. Pues resulta que aquí una playera es una camiseta. Y eso que en Guatemala, como en Madrid: “Vaya, vaya, aquí no hay playa” que cantaban Los Refrescos hace unos años.
Dicen que tengo muy buena memoria para recordar tantas expresiones y palabras. Buen oído sí que tengo y ya digo buenos días casi cantando, como lo hacen aquí. En España os haré una demostración, a los que estéis interesados. Ciertamente algo de tonillo, además del ustedes que lo domino estupendamente, se me está pegando.
Cuando no entienden algo que les han dicho, no suelen decir ¿qué? ó ¿Cómo? sino: Ah (no sé cómo se escribirá porque lo que yo oigo es A y en algunos casos: ¡mande! (a mí esto me hace mucha gracia)
Espero que no se me haya pegado el “ajá” para asentir, porque hay personas que lo dicen mucho, pero como todo se pega menos la hermosura… puede pasar de todo. Cuando vuelva, si lo digo y yo no me doy cuenta, por favor decídmelo.¿ Ajá? O sea ¿de acuerdo? Otras veces para afirmar algo dicen: Sí pues…
El “ahorita” y el “cabal” es algo que escucho con cierta frecuencia: ¡“te queda cabal! El “así mero” de Irma no se me va a olvidar. Le digo que me hace gracia escuchárselo y ella dice que, cuando se da cuenta que lo dice, no le gusta porque es una especie de muletilla que ella tiene y que quiere quitarse.
¿Quién dice: “una mi hermana, una mi vecina”? Yo siempre lo asociaré a Mari Carmen porque es a la que más se lo he oído. También a alguna persona más. Un día Khendy para explicarme cómo había hecho la letra b, me dijo: “Le hise una su bola y después subí”
Seguro que también Mari Carmen recuerda el día que hablaba de alguna situación en la que estaban en habitaciones “con 2 en cada una” (pronunciado dos en cada una) y yo entendí doce en cada una que no es lo mismo pero aquí se pronuncia igual ( dosencadauna).
Algunas expresiones ya hay que escucharlas “globalmente” como: Tengo tantos años de trabajar en el Proyecto” cuando alguien dice el tiempo que lleva trabajando “acá”. Y eso no es lo peor. Cuando empecé a escuchar en la Eucaristía al ofrecerla por alguna persona, que tiene o que cumple 5 años, (o los que sean) de fallecida, no sabía si estaba oyendo bien.
¿Sabéis que significa “me pelangoché”? Creo que es ir de un lado para otro, no centrarse en algo… pero hay personas que no conocen esta expresión. A mí me ha gustado mucho y, a lo mejor, en momentos cruciales la voy a usar.
¿Y qué me decís de las palabras que me he encontrado ordenando materiales para enseñar a leer y escribir a niños con dificultad? Os las digo: chompipe ( pavo), chibolas ( canicas), pepe (chupete), elote (es maíz y esta palabra ya la conocía de cuando vine la otra vez).
Hoy alguien comentaba, hablando de otra persona, que estudió en un Instituto que es bien bochinchero. (Digo yo que vendrá de bochinche).
La primera vez que oí poporopo (palomitas de maíz) a mí me sonó a porompompero y cuando se lo dije a las compañeras, se rieron mucho. (En el equipo hay un buen ambiente, nos reímos mucho y a Jorge y a unas cuantas no les falta, no nos falta porque me incluyo, el sentido del humor)
Si algo, por ejemplo la máquina de coser en este caso también de Irma, se ha estropeado, está claro que lo que se dice es que se ha arruinado; ¡la máquina, no Irma!
Me hace mucha gracia escuchar: ¡híjole!, como expresión de sorpresa o preocupación.
¿Y qué me decís de un letrero en un sitio donde lavan coches? SE NECESITA PATOJO CHISPUDO PARA CAR WASH.
Estar enojada es estar enfadada. Platicar es hablar o conversar con alguien.
¡Qué lío con el traer y llevar! Un día que llovía torrencialmente, le pregunté a Cristian si venían a buscarle y me dice que no. Después le dije que si había traído sombrilla ( paraguas) o algo para la lluvia y me contesta: No, pero como “me vienen a traer”… Lo que quería decirme es que venía su mamá a buscarle. De esto, Estrella Sendra, que trabaja en la biblioteca, tiene también alguna anécdota. Una niña quería un libro y ella le decía que se lo llevara al día siguiente que iba a volver a la biblioteca. Ella decía: “Mañana lo traigo” (mañana me lo llevo) y Estrella insistía en que no se lo llevara para traerlo mañana. ¡Y venga con que mañana lo traigo! No recuerdo cómo se las arreglaron para salir del entuerto (no sé si los guatemaltecos y guatemaltecas utilizan entuerto pero como vosotros la entendéis, ya no pregunto si esa palabra se usa aquí, que bastantes veces he tenido que preguntarlo por si estaba diciendo algo incorrectamente)
Los “patojos” con los que trabajo guardan sus trabajos en un folder. Curiosamente usan algunas palabras tomadas del inglés.
Para terminar, os diré que extrañar a alguien es “echarle de menos” . Hace unos días, cuando les dije a los niños que pronto me iba para España, Jonathan me dijo:
– “Seño, yo me voy a llevar el folder para no extrañarla”.
Es un niño con una gran sensibilidad Él se emocionó y me hizo emocionar a mí. El viernes pasado vino con su mamá porque habíamos quedado para hablar. Traía 4 flores silvestres diminutas, que encontró en el camino, y me las regaló. Esto, y otros gestos sencillos y llenos de ternura, me recordaron unas frases que encontré en 2011.

Ternura

Yo la he encontrado en muchos rinconcitos: en algunas mamás y papás que quieren lo mejor para sus hijos y luchan por ellos. También en los niños, en las personas del equipo del Proyecto…
El encanto de los niños a veces se expresa en anécdotas como la que os voy a contar: Un día Jesler me dijo, en tono de pregunta: – Usted no vive aquí…
– No, en España, le dije.
– Ahora usted está solita.
– Estoy aquí en el Proyecto.
-¿Y los sábados se va para allá?

En poco más de una semana, “primero Dios” estaré en España. Me voy despidiendo de esta tierra, de sus paisajes, de su música y, sobre todo de las personas y con una expresión de Casaldáliga, que muchas sabéis que me gusta mucho, me voy “con el corazón lleno de nombres”
Hasta pronto. Un abrazo
Vicen

NOTA: SI OS RESULTA MUY LARGA, podéis leer un poquito cada día o no leer los paréntesis que están en cursiva y en letra un poco más pequeña.

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