MI PROFESION DIA A DIA. Diario XI

Día 29 de Septiembre de 2011

Hoy a primera hora viene el profesor de Inglés. Mientras, ordeno materiales para llevar a una compañera que me los ha pedido. Reviso documentos y materiales relacionados con valores, que quiero usar este curso. Es necesario seleccionar y  ver cómo adaptarlos a la realidad del grupo a la hora de aplicarlos. Entre las técnicas de cooperación hay algunas que no es posible aplicar debido al número reducido de alumnos con determinadas edades. Me planteo si hacerlas en algún momento como actividad conjunta de niños y familias. Además, así, los padres y madres pueden captar mejor el sentido de las dinámicas que cuando yo se lo explico. Seguiré pensando…

Para poder trabajar con 3º y 5º , dejo preparado encima de la mesa de Infantil y 1º, lo que tienen que hacer cuando vengan de Inglés. A Daniela le pongo puzzles para encajar piezas de 2 en 2. Vega va a continuar escribiendo el texto del autodictado nº 3. Estamos repasando y reforzando aprendizajes del curso pasado.

Reviso los ejercicios de Matemáticas de Miguel, hago Cálculo mental con él, continúa  él solo y me voy con los de 5º. Repasamos conceptos: Qué es la multiplicación y cómo se llaman sus términos.

Daniela ha sido capaz de trabajar sola, pero pronto necesita ayuda y voy un ratito con ella. Aprovecho para repasar vocabulario a partir de las piezas que está encajando : ¿ Dónde va la gallina con los pollitos?  Los bomberos van a apagar el fuego de una casa…

Parece mentira que a pesar de tener 5 niños ( ¡qué pocos! ¿verdad?)no me ha dado tiempo a corregir los deberes y  las actividades que han estado haciendo Vanesa y Gabriel. También es cierto que estos periodos de tiempo de ¾ de hora en Septiembre, no dan  mucho de sí y, con alumnos de distintos niveles aunque sean pocos, se pasan volando. Como ya es la hora del recreo , aprovecho para corregírselos mientras juegan.

Yo no tengo recreo, ni puedo ir a la sala de profesores a tomarme un café (porque aquí no la hay y porque  aquí no se reparten los días con turnos para cuidar el recreo. En la cabecera del CRA, sí y hasta los itinerantes que vienen a las localidades pequeñas hacen turnos allí.) A pesar de todo no lo vivo mal, aunque sí que me gustaría que algún compañero, cuando  tiene clase después del recreo viniera un rato antes para poder charlar. Todos los cursos lo planteo y éste he vuelto a decirlo. Alguno ha respondido positivamente. Espero que sea real.

De nuevo… ¡Daniela! Quiere ir a Educación Física con los mayores y cuando ve llegar a Mar, la profe de E.F. , me dice adiós y mientras yo hablo con la compañera, ella coge la mochila y se va  con los demás. Voy al aula donde están y hablo con ella. Le comento a Mar,  sabiendo que lo está oyendo, que ya no llora y que sabe qué cosas se pueden llevar a la boca y cuáles no. ( Ayer   “regañó” a un compañero suyo, porque el boli no se chupa).  Por fin viene conmigo sin mayor problema.

–        Daniela, te voy a leer un cuento.

–        Yo te lo leo, dice ella.

–        ¡Vale!

–        Enseguida me pregunta: ¿ Aquí que pone?

Voy leyendo y ella pulsa la rana de la portada, que hace un sonido al apretarla. Continúo y ella repite lo que yo digo. Es capaz de retener y repetir hasta 7 palabras con sentido. De pronto, dice:

–        No me he traído deberes. ( ¡Lo que oye a su hermana y a sus compañeros !) He traído Mate y “Lenga”. ¿A que los chicos chupan los bolis?

–          ¿ Sí? ¿Por qué ?

–        Yo les regaño y si chupan los bolis yo les regaño, vuelve a insistir, y hay que ponerles en el rincón.

–        Aquí no hay rincón

–        Sí, dice ella.

–        ¿Cuál es? ( Va a la silla donde “pensó” el primer día cuando lloró)

–        Esa silla es de pensar, pero ya no hay silla de pensar porque ya no lloras.

Y le digo: Daniela ¿ por qué encima de la silla hay muñecos? Ya no tenemos silla para pensar. ¿Por qué?

Y dice: Porque ya no lloro.

Seguimos trabajando. Yo intento leer el cuento pero  ella sigue con el tema de “los deberes”

–         Luego  me corriges mis deberes

–        Sí

–        Los de Mate y Lengua. Me los  tienes que corregir. ¿ Hoy en casa tengo que leer? Abandono, por un momento, mi intención de leerle un cuento porque la conversación con ella me parece importante aunque sea con “los deberes”

Hace unos días los niños me dijeron que querían hacer ” lo de las semillas”. Les dije que tendrían que traerlas y que el viernes empezábamos la actividad. No me parece el mejor momento, pero lo vamos a hacer por responder a una iniciativa suya.  Tenemos un semillero que nos dejó el Técnico de Medio Ambiente hace unos años.

En Conocimiento del Medio, empezamos con los algodones, las judía, las lentejas… ¡También Daniela! Se reparten los compartimentos del semillero y ponen los envoltorios en unas bandejas que tenemos para reutilizar. ¿Saldrán? Si salen, las pasaremos después a los compartimentos del semillero y ¿después?… A ver qué `proponemos entre todos.

Apuntan en sus agendas  que tienen que traer rollos vacíos de papel higiénico y tierra buena para preparar los apartados de las semillas.

Hablo con el Alcalde para ver qué pasa con el espacio que íbamos a utilizar en el patio y para ver qué plantas se pueden poner ahora: tomillo, romero, menta… El va a comprar unas maderitas para acotar el espacio y los alumnos él y y yo  las pondremos. Hablará con un vecino que puede ayudarnos.

MI PROFESION DIA A DIA. Diario X

Día 27 de Septiembre de 2011

Como ya tenemos el horario definitivo , ¡hoy toca Plástica! Así recuperamos las dos semanas en las que no hemos  tenido.  ¡Bien! , dicen cuando se lo digo.

A última hora van a Inglés menos Vega y su hermana.  Aprovecho para  hacer actividades que no puedo cuando están todos juntos.

En Psicomotricidad se lo pasan genial bailando, y repasando canciones. ¡Nos movemos con  la música, paramos cuando para! Saltan “ a caballito” con los globos grandes, aunque Daniela no llega con los pies al suelo y tengo que ayudarla.

Jugando a “De la Habana ha venido un barco…” repasamos vocabulario del aula, del baño del parque… Vega quiere empezar ella el juego y la dejo. Repasamos, también de forma lúdica, las cosas que  se pueden llevar a la boca y las que no.

Recordamos la  poesía de Papelote y Papelillo y recogemos para irnos a casa.

Día 28 de Septiembre de 2011

Hoy dedicamos más tiempo a las Matemáticas para avanzar en el área, ya que ayer estuvimos más tiempo con Lengua, continuando con las descripciones.

Hoy no necesitan explicación y puedo empezar la mañana trabajando con la alumna de Infantil: Vocabulario, repaso de colores, clasificación de figuras geométricas, construcciones… Ya es capaz de seguir sola y atiendo a los demás.

Observo que en  la alfombra ya  “se organiza” mejor. Sabe dónde están los distintos juegos y libros adecuados a ella y va funcionando muy bien.

En Lengua, las distintas actividades son de repaso y refuerzo, lo que les permite trabajar de forma autónoma. Dedico más tiempo a la alumna de 1º, leyendo con ella y continuando con los autodictados. Va avanzando en lectura y su caligrafía no está mal.

Gabriel se ha despistado con el horario. No creía que hoy teníamos Lengua y ha venido con los deberes sin hacer. Como no es lo habitual, le digo que los vaya haciendo mientras yo se los corrijo a Vanesa y que tendrá que hacer hoy más trabajo en casa, para sacar los atrasos.

MI PROFESION DIA A DIA. Diario IX

Día 26 de Septiembre de 2011

A primera hora, los niños tienen Música y a última Inglés. El resto de la mañana, trabajan conmigo.

En Lengua, corrijo las actividades de 1º, 3º y 5º. Gabriel y Vanesa traen de casa sus descripciones escritas a ordenador. Las reviso. Me parece que han mejorado, con las propuestas que les he ido haciendo. Pienso que podíamos ponerlas en el blog.

Hoy, la novedad es que Daniela tiene tijeras nuevas para ella. Son de zurdos, ya que generalmente usa la mano izquierda. A veces, pocas, usa la derecha. Observo y la dejo. Quiere recortar y la ayudo.

El tiempo que Daniela no está en la alfombra, trabajo con ella, jugando con las manos: abrirlas  y cerrarlas,  esconder una mano,  emparejar dedos, y aprendemos una rima. De pronto, dice. ¡Tú el corazón! (Yo no se lo he enseñado) ¡Y el meñique! Garabatea en la pizarra con el dedo mojado en agua.

Yo “doy una vuelta” mirando cómo va el trabajo de los demás niños. A veces, si necesitan algo, se ayudan unos a otros: los mayores a los pequeños o los dos de 5º entre ellos. En algún momento hacen las actividades juntos. Les gusta y veo que es positivo, aunque pienso que también es necesario  que sepan trabajar solos. Otra vez el equilibrio. ¡Ni siempre ni nunca!

En Conocimiento del Medio Miguel me pide ir al ordenador a repasar el tema con la propuesta de actividades de la editorial. Me parece muy bien y voy con él un rato.

Ahora la pequeña pone pegatinas en un dibujo en las distintas partes del cuerpo  de un conejo. Le pregunto: ¿ Cuántas patas tiene el conejo ? ¿Y ojos ¿ Y bocas? …Descansa un poco, jugando a lo que ella quiere. Después colorea un tobogán de color naranja.

En los dos recreos, los cinco han estado jugando con los muñecos. Son padres, madres, los muñecos son sus hijos. Hay guardería, peluquería y médicos. Otras veces, “montan” un restaurante. Hoy no.

Contamos lo que hemos hecho el fin de semana y nos vamos a casa. Si algún lunes yo no digo nada, rápidamente dicen: ¿No contamos el fin de semana?  Hoy hasta Daniela ha contado algo. Escuchar cómo hablan sus compañeros y su maestra, pienso que para ella es un buen aprendizaje.

MI PROFESION DIA A DIA. Diario VIII

Día 23 de Septiembre de 2011

Como todos estos días de Septiembre, empezamos leyendo. Yo estoy con Daniela. Va a rellenar con huellas la silueta de una serpiente. Al principio se asusta y yo cojo el dibujo y “hablo” con la serpiente, la toco… Al verme, hace lo mismo y el miedo se va.

Digo: huellas, huellas… Me paro para que siga y dice:

–  ¿ Por qué no dices” guellas, guellas”…?

–   Para no molestar a los mayores que están leyendo.

Ante su propuesta, vuelvo a decir, bajito, : huellas, huellas… y ella interviene

–   ¡No digas “guellas”!

Y lo divertido es que al poco rato, mientras va poniendo las huellas con el dedo, repite:  huellas huellas, huellas,  como ella lo pronuncia, es decir “guellas, guellas”… Me río por dentro.

Vamos a lavarnos las manos y ella habla y habla con una pronunciación y expresividad en los ojos, que a mí me encanta.

–    Mañana me voy a una feria a Muñana. ¿Y tú?

–   Yo no.

–   ¿Por qué ?

–   Porque  me voy a Madrid.

–   ¿Tienes allí tu casa?

Y,  para acabar, le digo que sí.

Ahora quiere que Vanesa le lea un libro. (A Vanesa le encantan los niños pequeños y sabe relacionarse muy bien con ellos. Dice que quiere ser profesora de Educación Infantil.)

Miguel y Gabriel siguen con su libro. Ya han llegado a Asia. Comentan:  En este país  sólo hay dos estaciones. (Hace unos días , yo les había  comentado cosas mi estancia en Guatemala el mes de Julio,  entre ellas que no hay cuatro estaciones como aquí sino dos: la seca y la lluviosa y que a veces cuando llueve lo hace de forma muy intensa) Aprovecho para explicarles en qué zonas del Planeta ocurre lo mismo. ¡También donde está Fátima! en Malabo (Guinea).  Fátima es una amiga mía que trabajó en el Valle Amblés en animación sociocultural. Nos ayudó a montar la Biblioteca y a veces venía a la escuela a contarnos cuentos. ¡Es una buenísima cuentacuentos!

Siguen leyendo…

-¡Mira  qué nombre:  ¡Madriska! Oigo que leen tatami y les pregunto si saben lo que es. Dicen que sí,  que lo explica  el libro.

Daniela ha estado “leyendo” imágenes en los libros que he seleccionado para ella. Luego va a la alfombra a hacer juegos de encajar figuras.

El resto del grupo ya llevan un rato trabajando en  Matemáticas. Yo voy rotando, corrigiendo y explicando.

Daniela vuelve a su sitio. Recorta tiras y pega . Yo estoy con ella. Repite lo que yo digo:¡ Damos pegamento, damos la vuelta y pegamos!

Pide ayuda cuando lo necesita, pero no le gusta que yo la ayude cuando ella es capaz de hacer algo sola: ¡No, yo sola!  ( Y a mí me parece muy bien) Cuando algo le cuesta o no le gusta hacerlo, me pide ayuda: ¡Tú conmigo!

Observo avances desde los primeros días en que ella “se medía” conmigo y quería hacer lo que quería en todos los momentos. Creo que ha descubierto cómo me sitúo con ella y que permanentemente no puede decir NO. Ya no llora cuando no quiere hacer algo. Es autónoma para ir al baño, usa correctamente el semáforo cuando entra (rojo) y sale (verde) se  lava las manos, aunque tengo que ayudarla a secarse, lleva sus trabajos a la carpeta ( a veces tengo que recordárselo) y va recogiendo los juegos unas veces solas y otras …(” ¡Tú conmigo!”)  la ayudo.

Yo también estoy aprendiendo a situarme con ella, a escuchar sus necesidades e intereses, a ceder. ¡Todavía no tiene tres años! Cuando se cansa de algo, en algún momento “abandona” y se pone a hacer algo que le gusta, sin decir “ni pío” . A mí no me disgusta. Me parece que va tanteando y buscando sus propias estrategias . Yo a veces la dejo, como si no me diera cuenta y, cuando pasa un poco de tiempo, le recuerdo que tiene que terminar y  luego sigue con lo que está haciendo. Así vamos integrando mis propuestas y sus intereses.

Como está ella sola de 1º de Infantil, a veces entramos con ella en el juego simbólico,  sus compañeros y yo. Es cierto que no es igual que estar en un grupo de niños de su edad, pero también es verdad que ella está haciendo  un tipo de aprendizajes en este tipo de grupo. Aprende de mí y de sus compañeros que la quieren y están pendientes de ella.

Para mí está siendo una experiencia muy interesante y bonita.

Daniela sigue en lo suyo con algunos comentarios en voz alta. Los demás están en un silencio sorprendente, como si Daniela no estuviera. Los primeros días se distraían  más, mirando lo que estaba haciendo, riéndose de lo que decía, o escuchando lo que yo le decía, aunque fuera en voz baja.

-¡Ya!,  dice. Quiere decir que ya ha terminado y , sin que nadie le diga nada, va a lavarse las manos. Voy a ayudarla a secarse.

Ahora toca clasificar los bloques lógicos en grandes y pequeños. Deja de hacerlo y se va  a la mesa con un libro. Le digo que tiene que acabar. No quiere. ¿ Qué le digo y cómo?. Me pongo seria y me arriesgo a decirle algo, sin saber cómo va a reaccionar.

-¡Pues a llorar!

Capta el mensaje, creo que más por el tono que por las palabras, y reacciona. No llora. Se va a su sitio, se sienta. La miro, la dejo y al poco rato ella sola se va a seguir clasificando. Cuando termina, la ayudo un poco, recogiendo algunas piezas y l e digo: ahora ya puedes leer. Coge su libro de imágenes desplegables y se acabó el problema.

A veces oigo a las madres y a los niños en la calle. También a los padres, pero generalmente  las que están en el parque con los hijos, son las madres. Escucho a través de lo que dicen y cómo lo dicen, el tipo de relaciones y conductas que establecen, cómo se sitúan, qué grado de autoridad o no autoridad tienen. Otras veces veo actuaciones  que me interrogan. Creo que con voces, amenazas ¡o premios aunque sea una chuche!  se consigue un tipo de educación,  y con el diálogo, la paciencia, el establecimiento de normas, el cariño… otro estilo educativo y otras  respuestas que van ayudando a crear otro tipo de personas. Y me digo : ¡Qué necesarias son las Escuelas de padres y madres!

Voy con Vega, le explico lo que tiene que hacer y le digo que ponga mucha atención para no venir después a preguntarme.  A pesar de la advertencia, no pasa mucho tiempo sin que venga. Creo que reclama atención y quiere que le haga caso, aunque ya he estado con ella. Al poco rato pregunta si puede ir al baño. Y ¡la tercera vez!: ¿ Cuándo tenemos Inglés?

¡Qué equilibrio, nada fácil, entre saber y aceptar que está viviendo una etapa  difícil y  ayudarla a “crecer” sin  entrar en su juego. A veces, conscientemente y por esta razón, bajo el listón de la exigencia, pero procurando no ceder más de la cuenta.

Cuando preguntan algo que no corresponde con lo que estamos haciendo, suelo decirles que si eso que preguntan tiene que ver con lo que estamos trabajando… Ya no es necesario que les responda.

¡Recreo!

Volvemos al aula y seguimos trabajando: lois alumnos con distintas actividades de distintas áreas y yo, observando, reflexionando y ejercitando la paciencia  en más de un momento. Cuando me necesitan, voy al sitio de cada uno y explico, reviso las actividades o resuelvo dudas.

Hasta hoy no hemos hecho Plástica. Les gusta mucho y yo creo que es un área importante. Hace unos días preguntaron que cuando “tocaba”. Por fin hoy hemos disfrutado con el arte.

Cuando se les dan propuestas, ellos responden y son capaces de crear.

¡Adiós, chicos, chicas! ¡Buen “finde”!